PARÍS, FRANCIA.– Francia registró este sábado 31 de octubre de 2026 su «Acto III» de movilizaciones nacionales contra el deterioro de los servicios públicos y el elevado costo de vida, en una jornada en la que se movilizaron 320.000 personas en todo el país según el Ministerio del Interior, cifra que los sindicatos convocantes elevan a medio millón de asistentes.
La ola de descontento, iniciada hace mes y medio por movimientos estudiantiles en demanda de mayor presupuesto para la educación, se ha extendido progresivamente a diversos sectores de la sociedad, sumando a trabajadores, jubilados, profesores y colectivos sociales.
Coincidencia con Halloween, dispositivo policial y altercados
La jornada coincidió con la festividad de Halloween, una fecha catalogada por las autoridades como de alto riesgo para el orden público. Ante la amenaza de disturbios y la posible infiltración de grupos radicales, el Ministerio del Interior desplegó un operativo especial de 70.000 agentes de policía y gendarmería, apoyados por unidades de élite, equipos caninos, helicópteros y drones.
«El pretexto de que es noche de Halloween no será un motivo legítimo para disimular el rostro en el espacio público con el fin de cometer actos violentos», advirtió el ministro del Interior, Laurent Nuñez.
Pese a que las marchas transcurrieron de forma pacífica en su mayoría, al término de los recorridos se registraron disturbios y cargas policiales en ciudades como París, Marsella, Lyon y Burdeos. El balance provisional oficial contabilizó al menos 565 detenidos y una decena de agentes heridos a nivel nacional.
En la capital, la Prefectura de Policía reportó 70.000 manifestantes (200.000 según los sindicatos). La marcha fue desviada de su trazado tradicional hacia la periferia sureste de la ciudad (entre Puerta de Bagnollet y Puerta de Charenton) para proteger las zonas comerciales del centro, blindadas de forma preventiva por los comerciantes.
Crisis política y presión económica a meses de las presidenciales
A seis meses de los comicios presidenciales, el Gobierno francés intenta frenar la escalada del conflicto social. Pese al anuncio reciente de un paquete de 4.000 millones de euros para infraestructura educativa y la creación de 15.000 plazas universitarias, las organizaciones estudiantiles calificaron las medidas de insuficientes y convocaron a bloqueos en institutos y facultades para el próximo martes.
El margen de maniobra fiscal del Ejecutivo se encuentra fuertemente limitado por la coyuntura económica del país, que bordea la recesión tras dos trimestres de contracción del PIB y registra un déficit fiscal del 5,4%, entre los más elevados de la Eurozona. Para el próximo jueves está programada una jornada de huelga general en todo el territorio francés.
Efecto contagio en Alemania
La protesta social traspasó las fronteras francesas y tuvo réplicas en Alemania, donde organizaciones estudiantiles convocaron a cerca de 100.000 personas en 34 ciudades (cifra que las autoridades locales reducen a menos de la mitad).
En Berlín, miles de personas se congregaron ante la Puerta de Brandeburgo. Aunque la mayoría de los actos transcurrieron de forma pacífica, al caer la noche se registraron altercados puntuales y detenciones en ciudades como Hamburgo, Colonia y Frankfurt. Andreas Rosskopf, portavoz de la Policía Federal alemana, calificó los incidentes en territorio germano como menores y bajo control.
La entrada Francia vive su «Acto III» de protestas contra la carestía con 320.000 manifestantes y más de 500 detenido se publicó primero en Diario La Calle.





