La empresa energética italiana Eni proyecta concretar la decisión final de inversión para el desarrollo de crudo pesado en el bloque Junín 5, ubicado en la Faja Petrolífera del Orinoco, Venezuela, antes del cierre del año 2026. Según informó Francesco Gattei, director de Transición y Finanzas de la compañía, los trámites administrativos ante el Ministerio de Petróleo y Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) han registrado avances significativos, permitiendo proyectar la aprobación formal de la etapa operativa inicial para el último trimestre del presente ejercicio.
Proyecciones de producción en Junín 5
La estrategia técnica para el campo Junín 5, liderada por el equipo de Recursos Naturales de Eni bajo la dirección de Guido Brusco, establece una hoja de ruta con metas de incremento progresivo:
- Corto plazo: Elevar la producción actual de 12.000 barriles por día (bpd) a 200.000 bpd en un periodo de 18 a 24 meses tras la aprobación del plan.
- Mediano plazo: Alcanzar una capacidad extractiva de 400.000 bpd para el cierre de 2029.
- Largo plazo: Consolidar una producción total de un millón de barriles diarios en el horizonte 2032-2033.
Desarrollo gasífero en el campo Perla
De manera simultánea a las operaciones en Junín 5, Eni mantiene una asociación estratégica con la empresa española Repsol para el desarrollo del yacimiento costa afuera Perla. Este proyecto se encuentra a la espera de las autorizaciones regulatorias pertinentes por parte del Estado venezolano y contempla dos líneas de acción estratégicas. La primera fase prioriza el suministro de 90 millones de pies cúbicos diarios de gas para el mercado interno, destinado a la generación termoeléctrica y el sector industrial. La segunda fase se orienta a la exportación internacional mediante el uso de una infraestructura flotante de procesamiento de gas natural licuado (FLNG), la cual contaría con una capacidad anual estimada entre 3,4 y 3,5 millones de toneladas métricas.






