El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este 30 de octubre que los rendimientos económicos derivados de la política de su administración respecto a Venezuela han superado en diez veces el capital destinado a las operaciones de Washington en el marco del conflicto con Irán. El mandatario calificó el despliegue en Irán como una operación atípica que, tras siete meses de ejecución, ha registrado costos relativos bajos, al tiempo que defendió el uso de recursos para la contención del programa nuclear iraní como una inversión estratégica exitosa.
Interés en el sector minero venezolano
En paralelo a las declaraciones presidenciales, el encargado de negocios de Estados Unidos en Venezuela, John Barrett, confirmó el interés de empresas estadounidenses por participar en el sector minero nacional. Tras una visita a la Planta Chocó y a las minas Santa Bárbara y VBK en el estado Bolívar —acompañado por el ministro de Desarrollo Minero, Héctor Silva—, Barrett señaló el potencial tecnológico que las compañías norteamericanas podrían aportar para fomentar la recuperación económica en las operaciones de extracción de oro.
Desafíos operativos y proyecciones económicas
A pesar de las expectativas de inversión, analistas del sector advierten sobre barreras estructurales que podrían limitar el crecimiento. Según Alejandro Grisanti, director de Ecoanalítica, la actividad económica del trimestre reciente ha sido afectada por inestabilidades en el servicio eléctrico y eventos sísmicos. La consultora proyecta un crecimiento del 13,3% para 2027, condicionado al aumento en la producción petrolera, aunque alerta sobre la necesidad de inversiones privadas en energía térmica. Ante la demora legislativa en el sector eléctrico, se anticipa un posible incremento en las tarifas, lo que ha llevado a expertos a recomendar que el sector empresarial priorice la autogeneración para mitigar riesgos operativos.




