Wilson Joseph, cabecilla de la organización criminal haitiana 400 Mawozo, envió una comunicación formal al secretario general de las Naciones Unidas solicitando la intervención de una delegación internacional para establecer un proceso de mediación. La solicitud surge en un contexto de alta tensión tras la desaparición de cuatro técnicos de aviación salvadoreños en la zona de Plaine du Cul-de-Sac el pasado 18 de octubre, hecho que motivó el despliegue de más de 2.000 efectivos militares salvadoreños en territorio haitiano por disposición del presidente Nayib Bukele.
En la misiva, Joseph —identificado también como Lanmò Sanjou— calificó a su organización como un “grupo rebelde” y manifestó su disposición a participar en mesas de diálogo para alcanzar una estabilización sostenible. El líder pandillero argumentó que las declaraciones del mandatario salvadoreño podrían derivar en una escalada de violencia. Asimismo, el documento hace mención a la influencia de otros grupos armados en el área, como la banda Chen Mechan, y reitera la intención del grupo de buscar una salida diplomática tras haber declarado, según sostiene, una tregua desde el pasado 20 de agosto.
Contexto de violencia e inseguridad en Haití
La situación de seguridad en la nación caribeña se ha deteriorado gravemente, con un balance de más de 5.700 personas muertas o heridas entre enero y mediados de septiembre de este año, de acuerdo con registros de la ONU. La intensificación de los combates en los alrededores de Puerto Príncipe involucra a fuerzas de seguridad locales, la policía, empresas de seguridad privada como Vectus Global y grupos armados.
La banda 400 Mawozo, que opera principalmente en Croix-des-Bouquets, es objeto de escrutinio internacional desde hace años. Joseph es buscado por las autoridades de Estados Unidos, quienes mantienen una recompensa de 1 millón de dólares por su captura debido a su presunta implicación en secuestros masivos, entre ellos el de 17 misioneros canadienses y estadounidenses ocurrido en octubre de 2021.






